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6 de agosto de 2016

El simbolismo masónico de la flor no me olvides

flor azul con amarillo no me olvides


En la masonería simbólica existen un gran número de elementos a estudiar y la mayoría de ellos con un significado oculto de gran utilidad para la vida diaria, algunos con un simbolismo masónico hermoso pero al mismo tiempo peligroso, tal es el caso de la flor "no me olvides", una pequeña planta que representa la lucha de la masonería en el mundo, que va más allá de las fronteras y que hasta nuestros días posee una enorme importancia en el proceso de instrucción de los aprendices en logias de todo el mundo. Por esto el día de hoy en El Blog del Masón les traemos el siguiente artículo sobre el simbolismo masónico de la flor no me olvides, esperamos que sea de su agradado.

Antes de iniciar debo hacer la aclaración de costumbre: En este post no encontrarás palabras sagradas, tocamientos ni formas de reconocimiento alguno entre los masones.

Sin más por añadir, ¡comenzamos!

Nos encontramos en una época dorada, un momento donde las ideas fluyen libremente y la luz del entendimiento logra iluminar a aquel curioso que como nosotros, busca la verdad. Suena utópico, ¿no? Pareciera un sueño y nada más, pero lo cierto es que nuestro tiempo podría ser el más libre de los tiempos, la edad de la información. El trabajo que a continuación someto a su criterio está ubicado en un momento histórico que nada tiene que ver con el actual. Espero que logre despertar en vosotros un momento de reflexión interior para valorar lo que hoy en día conocemos como masonería, pero sobre todo, lo que entendemos por libertad.

En un templo masónico, nos encontramos rodeados de lo que parecieran mitos y leyendas, trabajamos con símbolos masones y con alegorías de gran significado moral, pero existe una historia que parece insignificante como la protagonista de ella. Se trata de la historia de una flor, una pequeña y discreta flor azul llamada “No me Olvides” esta historia comprende dos vertientes míticas y una más que resulta conmovedora e inspiradora, pero muy real. Me gustaría comenzar por las dos versiones, la primera cuenta lo siguiente:

¿Qué es la flor no me olvides?

La flor "no me olvides" o miosota, es una pequeña flor azul, con un poco de color rojo y cuenta la leyenda que nació así: Cuando Dios creó el mundo, dio nombre y color a todas las flores, no obstante una pequeña florecilla le suplicaba: ¡No me olvides!, ¡No me olvides!, pero como su voz era tan fina, Dios no alcanzaba a oírla, una vez que el creador finalizó toda su obra, pudo percatarse de esa pequeña voz, pero ya todos los nombres estaban dados, así que Dios le dijo: No tengo nombre para ti, pero te llamaras "no me olvides". Y por colores te daré el azul del cielo y el rojo de la sangre. Además le dijo que serviría para acompañar a los muertos y para consolar a los vivos.

El significado de la flor no me olvides

Respecto de la segunda historia, es más una historia de amor que dice lo siguiente: Una antigua leyenda alemana dice que dos enamorados iban paseando por las orillas del Danubio cuando la joven vio en el agua que flotaba una flor, le pidió a su enamorado que se la llevara. El joven se lanzó al agua, recogió la flor pero se hundió en el agua ahogándose por el peso de su armadura. Antes de morir le tiró la flor a su amada gritándole “Vergiß mich nicht” (No me olvides). Después de dos conmovedoras historias continúo con la versión real y que tiene que ver con nuestra fraternidad.

La Gran Logia Zur Sonne en el Gran Oriente de Alemania acostumbraba mandar fabricar un pin para sus reuniones anuales y obsequiaba uno a cada asistente a manera de recuerdo de la reunión. Los fabricados para la reunión de Bremen en 1926 representaban la flor No me Olvides y fueron manufacturados en una fábrica alemana en la ciudad de Selb. En 1934 los Nazis inventaron la Winterhilfswerk (Colecta de Invierno) que consistía en recolectar dinero en las calles durante ciertas semanas del invierno. El dinero se destinaba a la fabricación de armamento. 

Cada invierno se diseñaba distintos pines que eran usados sólo durante el tiempo de recolección para identificar a quienes habían contribuido. Por una extraordinaria coincidencia, el pin usado por los Nazis para la colecta del invierno de 1938 fue la misma No me Olvides escogida por los Masones en 1926 y fue fabricada en la misma factoría de Selb. Sin duda, los Masones que la habían usado en Bremen en 1926 estuvieron contentos de volver a lucirla 12 años después. Pero no cabe duda de que desconocían los objetivos reales del partido Nacional y la importancia que cobraría esta pequeña flor en fechas futuras. Ahora bien, como todos los presentes saben la Segunda Guerra Mundial, escenario de atroces crímenes contra la humanidad, tuvo lugar entre los años 1939 a 1945. En este periodo de tiempo se dieron eventos desastrosos para la libertad, así como persecuciones y genocidios a grupos que desagradaron al régimen Nazi durante el Holocausto, uno de ellos fue la masonería

Los masones que vivieron durante el Tercer Reich, ya sea del lado Nazi o del lado Aliado, evidentemente se tuvieron que enfrentar a los horrores de la guerra como cualquier humano de aquella época y aunado a ello, el hecho de que no les era posible celebrar sus tenidas con libertad. Así adoptaron aquel viejo pin como forma de identificación como masones, pues la escuadra y el compás, imágenes masónicas o un saludo masón, eran un peligro latente para sus portadores, incluyendo entre ellos masones de toda creencia religiosa, si saben a lo que me refiero. 

Fueron tiempos difíciles en los que la oscuridad se apoderó de la humanidad y los pequeños destellos de luz eran los que mantenían a flote la esperanza no sólo de los masones, sino de la humanidad. Al término de la Segunda Guerra Mundial, cuando el Gran Maestro Vogel instaló una nueva Logia en Selb en 1948, recordó la anécdota del pin “No me Olvides” y como la fábrica y los moldes aún existían, Vogel encargó una gran cantidad de esos pines, que distribuiría después como señal de fraternidad en donde quiera que fuese a visitas oficiales. A partir de esta fecha, en Alemania se acostumbra que en las ceremonias de iniciación, a los masones de algunas Logias en aquel Oriente se le entrega al recién iniciado un pin de la flor como conmemoración de aquellos valientes masones durante la guerra.

hoy en día es común ver estos pines como parte de la cultura masónica del mundo, incluso se encuentran representados en la joyería masónica de todo tipo, desde aretes hasta anillos masónicos por un buen precio en la red, estos elementos son de gran significado para los que conocen esta florecilla y les resulta más discreto que ir por la calle haciendo saludos masónicos o portando una escuadra y un compás en la calle.

Se trata de una historia de superación ante la adversidad y de que cuando se quiere se puede, debe ser un ejemplo de que los problemas que podamos enfrentar como individuos o como Logia masónica no nos deben alejar o separar, al contrario, debe ser un motivo de unión entre todos nosotros, dejar de lado cuestiones personales y ver por el interés superior de todos los aquí reunidos. El recordar que han existido tiempos peores que los que vivimos como sociedad y que aún en tales circunstancias, la fraternidad prevalece. Formar parte de una logia es ser uno más que contribuye en nuestra obra, es interesante dar a conocer estas historias de una fraternidad que no se rinde y que siempre sale avante, descubrir quiénes son los masones desde distintas perspectivas, una de ellas ésta.


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